viernes, 1 de mayo de 2026

"JORGE OTEIZA. Desocupación Espacial"


Durango Del 7 de mayo 2026 al 30 de agosto 2026
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Jorge Oteiza desarrolla un proyecto expositivo para Durango en mayo de 1970. Se trata de una propuesta que contextualiza en una exposición colectiva de escultores vascos, parece evidente que para la Sala Ezkurdi —aunque no lo menciona—, y que finalmente no llega a realizarse.
El material inédito relacionado con este proyecto se conserva en la Fundación Museo Jorge Oteiza, procedente del archivo personal del escultor, e implica manuscritos, mecanoscritos y grabaciones de audio, que posibilitan reconstruir la propuesta expositiva.
En el año en que el Museo de Arte e Historia de Durango celebra su 40 aniversario, hemos podido, por fin, llevar a cabo aquella idea que durante tanto tiempo permaneció latente.


En breve

jueves, 16 de septiembre de 2021

Apóstoles de Oteiza




Compartimos esta imagen histórica de los apóstoles de Oteiza arrumbados en la cuneta de Arantzazu, cuatro de ellos ya tallados. La foto es del artista Ricardo Ugarte y fue realizada en 1967.
Arantzazuko bidean basterrean utzitako Apostoluak. Ricardo Ugarte artistak argazkia egin zuen, 1967an.

sábado, 7 de noviembre de 2020

La mujer, desde las visiones de Oteiza y Henri Lenaerts, centra un proyecto

 



07.11.2020 | 01:19
Ana Aliende. Foto: cedida

PAMPLONA – La obra y el pensamiento de Henri Lenaerts constituyeron una continua exploración del equilibrio físico, psíquico y mental tanto del hombre como de la mujer. En la misión de seguir divulgando el legado de este artista belga afincado en Navarra, el Centro Henri Lenaerts apuesta por acciones que promuevan la reflexión en torno a lo femenino y cómo este concepto se expresa en el arte masculino. 

Con ese interés estrena el podcast La mujer a través del arte de los hombres, a través del cual desarrolla una reflexión sobre Henri Lenaerts y Jorge Oteiza, dos artistas de relevancia en Navarra, respecto a la percepción que tuvieron sobre la mujer como sujeto y objeto en el arte, e intenta descifrar cómo se han interpretado en ese ámbito sus emociones, sus expresiones, su cuerpo o, en definitiva, lo femenino.

Para ello, La mujer a través del arte de los hombres consta de cinco capítulos, en los que Lenaerts y Oteiza conversan sobre la mujer y lo que ellas significan en su propuesta artística y vital. Esto ha sido posible con la participación de dos mujeres que conocen muy bien el legado de estos artistas y que, para esta ocasión, ocuparon el rol de intérpretes para explicar la visión de Lenaerts y Oteiza sobre lo femenino: se trata de Ana Aliende, secretaria y tesorera de la Fundación Henri Lenaerts; y Aitziber Urtasun, responsable del Departamento de Didáctica del Museo Oteiza. Aurkene Zaldua, asesora del Centro Henri Lenaerts, guió la conversación. "Ya no se trata de que la mujer sea diferente de sino que sea diferente para poner en práctica nuevos valores. Es decir, las mujeres necesitamos una fuerte dosis de esplendor para hacer frente a un sexismo que es incesante, que se ve en todas las profesiones", destacó Ana Aliende. Los cinco capítulos del podcast se publican todos los viernes, desde ayer hasta el 4 de diciembre, en el canal de Ivoox y en la web del Centro Henri Lenaerts.




viernes, 21 de agosto de 2020

La ola, 1998. Jorge Oteiza (Orio, 1908 – Donostia, 2003)








La ola, 1998. Jorge Oteiza (Orio, 1908 – Donostia, 2003)
Fotos: Eva Margalef 
Tres años después de la inauguración del MACBA, Oteiza fue invitado a producir una obra para el museo. Decidió que quería ponerla en diálogo con el estilo arquitectónico de Richard Meier, arquitecto del museo, al que Oteiza consideraba de un racionalismo cercano a Le Corbusier y con el que se sentía muy afín. En este contexto, decidió producir una gran ola de aluminio negro formada por poliedros y planos oblicuos y hacerla jugar con la alternancia de luz y sombra que crea sobre la obra la fachada del Museo.
Seguro que a Oteiza le gustaría ver cómo los skaters 'surfean' junto a su robusta Ola en la actualidad.





martes, 23 de junio de 2020

La paralización de las obras artísticas de Arantzazu (2º parte)












Seguimos con la 2º parte del 4º capítulo de nuestras #HistoriasArantzazu, que continúa el post anterior.
Durante la paralización de las obras artísticas de Arantzazu se buscaron diversas soluciones para su culminación. En el caso de Oteiza, en 1964 se reunió una comisión artística con el obispo de San Sebastián al frente, pero nuevamente se desautorizaron las obras y le propusieron sustituir el Friso por otro en el que desapareciesen las referencias humanas. Oteiza escribió al obispo: “El escultor no puede aceptar esta proposición, después de la libertad devuelta al artista por Su Santidad Paulo 6”.
Hubo que esperar a 1966 para que obispado de San Sebastián autorizara su instalación escultórica y a 1968 para que Oteiza regresara a Arantzazu, momento en el que se reinició la talla en piedra del Friso de los apóstoles y de la imagen de la Virgen. El apostolario se instaló en junio de 1969 y la Piedad en octubre del mismo año, culminando así el trabajo de obra pública más importante de Oteiza. 
Aquella paralización permitió que el proyecto madurase y sirvió para demostrar el potencial que tiene el arte para dar respuesta a la sociedad y su profundo simbolismo que trasciende y se proyecta a ámbitos sociales, religiosos, culturales y políticos de toda una comunidad
En una entrevista realizada en 1970 y ante las distintas interpretaciones de su trabajo, Oteiza indicó: “no veo ya más que un muro de soledad, la soledad de la muerte, suficiente una sola muerte para todos, la muerte en la pared de este lado de nuestra realidad, la incomunicación, la turbación, el dolor, la impotencia. No encuentro aquí la esperanza, como escultor no puedo ser más que testimonio, la esperanza religiosa se encontrará en el interior de la Iglesia, con la sagrada imagen de la Madre con el Hijo niño”.




martes, 16 de junio de 2020

¿Por qué 14 Apóstoles?












Esta es la primera pregunta que nos hacemos ante la fachada de Arantzazu, que intentaremos responder en el 3º capítulo de nuestras #HistoriasArantzazu.
Los arquitectos proporcionaron a Oteiza un espacio en el Muro el Friso de los apóstoles. En los numerosos estudios en yeso que realizó el escultor, hemos localizado bocetos con 13, 14, 15 y 16 figuras. Nunca con 12 apóstoles.
La primera respuesta que dio el escultor fue: “he puesto los que me cabían”, “podrían haber sido 6 o hasta 50”. En ese espacio dado por los arquitectos debían sucederse las figuras sin interrupciones, como un módulo que se repite generando una articulación de materia y vacío.
Por tanto, en los 12 metros que tiene el muro “le cabían” 14 figuras que respondían a su concepto escultórico, ni una más ni una menos.
Su principal anhelo era que el pueblo se sintiera identificado con aquellas figuras. Con el primer apóstol dijo retratar al patrón de la trainera de Orio (su pueblo natal), que en aquel momento era Inazio Sarasua. “Sí, son remeros […] 14 eran nuestros remeros de una trainera[…]y así puse el apóstol de la izquierda con el gesto de un patrón en las regatas” dejó escrito.
Pero la explicación más completa de Oteiza sobre las características del Friso y los apóstoles dice así: “Ellos escapan de la muerte espiritual, emergen, desprendiéndose de lo que les sujeta a la tierra. Recorriéndolos con la mirada, de derecha a izquierda, es como la imagen de uno solo que se mueve, que llora y, bajando los brazos, abraza a otro, poniendo así solución cristiana a su angustia, poniéndose así más gráficamente fuera de sí mismo, reflejando su amor a Dios en su amor al prójimo”.






lunes, 20 de abril de 2020

Jorge Oteiza







"Mi Laboratorio de Tizas, una disciplina para pensar visualmente y comportarme. Una lógica pura. Las formas están y yo soy. Ante mi obra el resultado era yo, me examinaba a mí mismo. Todas las obras que conservo, todas las que hice, han quedado vacías en el momento de realizarlas y examinarme. No era la escultura, era yo el que se realizaba." 

Jorge Oteiza